Conferencia de Dora Barrancos y Marisa Herrera sobre gestación por sustitución en la sede de Penales

28/11/2018

Dora Barrancos en su exposición junto a la doctora Herrera en la sede de Penales

Dora Barrancos en su exposición junto a la doctora Herrera en la sede de Penales


  La historiadora, socióloga y especialista en temas de género, Nora Barrancos junto a la doctora Marisa Herrera brindaron ayer una charla de excelencia sobre "Gestación por Sustitución" en la sala de planta baja de la sede de los Tribunales Penales de Quilmes. El encuentro fue organizado por la Comisión de Género del Colegio de Magistrados de Quilmes.

 

  "La mayoría de los países se ha opuesto, hasta ahora, a cualquiera de las fórmulas por las que se subroga la maternidad. Desde mi perspectiva, la necesaria legislación sobre métodos y técnicas que contribuyan a resolver la reproducción, no debe significar que se legalicen las fórmulas de sustitución de la maternidad, tal como estaba previsto originalmente en la propuesta de reforma del Código Civil", dijo Dora Barrancos ante una sala colmada en la sede de Yrigoyen 475.

 

  Tras llevar adelante una reseña histórica sobre la situaciones de las mujeres en las diferentes culturas, Barrancos expresó que "el proceso de gestación no es neutro y la compleja conformación del embrión y su desarrollo no es sólo ADN en 'estado original'. La placenta contribuye de modo decisivo y es provista por la gestante. La Comisión Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología se ha expedido de manera contundente sobre la cuestión. Por ello estoy en contra de todas las formas de alienación del ser humano".

 

  "Es una verdadera contradicción en sus propios términos  defender la maternidad subrogada y alegar en cambio derechos sobre nuestro cuerpo para abortar", señaló la especialista.

 

La doctora Herrera

 

  Especialista en derecho de Familia e investigadora del Conicet consideró que “la cuestión es mucho más compleja y, justamente por ello, es mejor regular y controlar y así proteger a las mujeres gestantes para que su cuerpo no sea una mercancía”.

 

  “Pongamos que sea verdad que las mujeres son tratadas como una mercancía y como una ‘incubadora humana’. ¿Qué hacer con ello? Prohibirlo, pero van a seguir naciendo niños de mujeres que no quieren ser las madres jurídicas. ¿Las obligamos a quedarse con los niños en contra de su voluntad?”, se preguntó Herrera.

 

  "Debemos legislar y poner normas para proteger, caso contrario muchas mujeres se seguirán muriendo como en el caso de las que trabajadoras sexuales", finalizó.